Cuando la mente se relaja
11 Mayo 2008 by ChesanaEn ocasiones te das cuenta que incluso para lo que quieres necesitas tiempo, ese tiempo que a veces no tienes. Y sabiendo como sabes que en realidad es lo único que es tuyo -eso dicen- te das cuenta también que se te está escapando la vida sin que puedas hacer nada para evitarlo.
Tiempo para leer, para escribir, para pensar, para estar solo… para saborear cada centímetro del camino de la vida, esa que es única e intransferible, esa misma que posiblemente no se repita más.
Porque pensar en una eternidad venidera es una utopía de la que no se conoce más que la ilusión de cada uno. Porque en realidad lo único de lo que tenemos conciencia fidedigna es de que un día nos iremos… a la nada o a no sé dónde, pero tampoco importa mucho eso puesto que la duda, la incertidumbre nos persigue cada día. Lo único tangible es lo que tenemos hoy, con su verdad y su mentira, con ilusiones y desengaños, con esperanzas y ausencias.
Dicen los que creen saber de estas cosas que lo único que es nuestro se llama “presente”. A veces pienso que tienen razón, pero en otras siento en mi fuero interno que están equivocados, porque qué es el presente?: un instante, la mitad de un suspiro, la décima de una mirada… Y de qué estamos llenos realmente?. Del pasado, de ese pasado que configura lo que somos hoy, lo que sentimos hoy. Lo que queda fuera de ese ayer es tan efímero que apenas nos enteramos que existe, y en cuanto al futuro… realmente lo tenemos?. No lo sé. Ojalá lo supiera, porque olvidamos con mucha frecuencia -demasiada- que en un… ya está… se nos puede torcer la vida y terminarse todo.
No es pesimismo, es profundidad en algo que muchas veces no queremos ver y miramos de soslayo, porque como siempre pasa: a nosotros nunca nos tocará.
Necios, que somos unos necios!.




